Este cuento que tiene un narrador en primera persona, ya que la historia se cuenta desde el punto de vista de uno de los protagonistas, quien nos relata en forma de monólogo cómo él y su hermana viven una situación extraña y aterradora. El narrador no revela su nombre, lo que puede sugerir que su identidad es menos relevante que su experiencia en la casa. Este tipo de narrador nos permite conocer sus emociones, pensamientos y percepciones directas, lo que nos sumerge en la atmósfera de incertidumbre y miedo.
en este cuento predominan dos personajes el narrador y su hermana, con quienes compartimos la experiencia de vivir en la casa. La relación entre ellos es cercana, aunque no se profundiza en detalles, y ambos parecen haberse habituado a una vida de aislamiento y rutina. Su convivencia es tranquila pero marcada por una cierta monotonía.
En cuanto a otros personajes, no hay figuras físicas visibles.
El "extraño" invasor, que nunca se describe claramente, es más bien una presencia que se va adueñando de la casa, un
elemento abstracto y ominoso que no tiene una forma definida, pero sí una fuerza palpable que empuja a los hermanos a abandonar las habitaciones una tras otra.
en el caso de este texto son los simbolos los que le dan el sentido a la historia, como la casa, que simboliza inicialmente seguridad y tradición, pero, conforme avanza la historia, se convierte en un símbolo de miedo y decadencia. A medida que los hermanos son expulsados de cada habitación, la casa refleja el aislamiento y la pérdida de control que los personajes experimentan. otro simbolo muy importante son las llaves ya que representan el control y el acceso a las distintas áreas de la casa. Al principio, los hermanos las conservan, lo que les da una sensación de seguridad y dominio sobre su espacio. Sin embargo, conforme la historia progresa, las llaves se convierten en un símbolo de pérdida de poder y control. El hecho de que el narrador y su hermana no puedan asegurar las puertas ni mantenerse en los diferentes cuartos refleja cómo pierden gradualmente el control sobre su hogar, simbolizando su despojo y desposesión.
con todo lo mencionado anteriormente no queda duda en que Julio Cortázar utiliza la narración en primera persona para sumergir al lector en la creciente angustia de los personajes. La casa, que inicialmente parece ser un lugar seguro, se convierte en un símbolo de desesperación. Las llaves, que al principio representan el control, se transforman en un símbolo de pérdida de poder, mientras que la casa refleja el aislamiento y la decadencia de los personajes. A través de estos símbolos, el cuento presenta el miedo a lo desconocido y la invasión de lo familiar, llevándonos a una sensación de impotencia frente a lo inevitable.
Buena reseña, muy completa ya que habla tanto del autor, el tema y los diferentes elementos presentes en la obra. Me gusto mucho la cantidad de símbolos y sus significados los cuales le dan vida al relato.
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